Tema central: Muertos al pecado
Tomando como
base los versos 20 y 21 del capítulo 5, surge la pregunta que San Pablo se
adelanta a interpretar para los lectores de su carta.
La pregunta
es:
¿Seguiremos
pecando para que la gracia abunde y reine?
Es una
pregunta de profundo sentido filosófico, y merecía una respuesta honesta y
clara. No es una pregunta capciosa o mal intencionada, como algunos podrían
interpretar, sino que es el resultado de las enseñanzas y exposiciones de Pablo
con respecto al anterior reinado de la muerte, como lo vemos en
capítulos anteriores.
Ahora gracias
al sacrificio expiatorio de Cristo, la muerte era “destronada” y
la gracia ocupaba su lugar, para bendición, perdón y vida para todos
los pecadores desde la caída de Adán.
Si ahora reina
la Gracia, ¿cómo debería ser nuestro modo de vida?
Si la abundancia
de pecado hizo posible este inapreciable regalo del perdón incondicional
¿Cuáles son las demandas de esta nueva forma de vida?
San Pablo
responde que esto no ha sido hecho para que podamos pecar libremente sino todo
lo contrario, explica que Cristo murió para salvarnos de la paga del
pecado, su sacrificio voluntario a nuestro favor tiene el propósito de
hacer que aborrezcamos nuestros pecados y nos apartemos de toda forma de
maldad, así y solo así, honraremos su nombre y seremos merecedores aunque solo
sea en parte, de su pasión.
Cuando el
Señor murió en la cruz, todos los que hemos creído en Él, con Él
hemos muerto. V.6.
Cuando el
Señor resucitó, todos los que hemos creído en Él resucitamos a una nueva
vida. Lea v.4. y Col. 28:12-13.
A través de su
muerte todos nosotros fuimos justificados. V.7.
El bautismo
tiene éste significado, nos identifica con el Señor en su muerte
y resurrección.
La importancia del bautismo cristiano
Cuando
obedecemos al evangelio, lo primero que se nos enseña es que debemos ser
bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mt. 28:19-20,
Mr. 16:16.
Bautismo
significa unión unirse a alguien – ser parte) estamos unidos a Él. Sus
victorias y triunfos son el seguro de vida para todos los creyentes. Col. 2:15
La Escritura
no habla del modo o forma en que el bautismo debe ser llevado a
cabo, pero si habla claramente de la importancia trascendente de su
significado; se puede asegurar fehacientemente que una persona que no ha
obedecido al bautismo no es parte del cuerpo de Cristo.
Los términos
tales como “sepultado” y “plantado”, lea vs. 4 y 5, hablan
claramente de muerte. Jesús fue literalmente muerto-sepultado y
plantado, nosotros, quienes nos hemos unido a El, participamos de lo mismo pero
en forma simbólica. Cristo no quiere que nadie más muera por causa del pecado,
Él lo hizo en nuestro lugar. ¡Gloria a Dios!
Responda:
1.
¿Qué significa bautismo?
2.
Si una persona no está bautizada en Cristo,
¿puede ser parte de Él?
3.
¿Qué dice Mr. 16:16 escríbalo textualmente.
4.
Busque en el diccionario las siguientes
palabras:
·
Expiación:
·
Literal:
·
Bautismo:
·
Gracia:
Pastora Ofelia Manzur de Guajardo