Horario

domingo, 24 de noviembre de 2013

Principios de la Sanidad Interior


Introducción


Liberación                       Juan 8:31-34
Consolación                   Mateo 5:4
Perdón                              Lucas 24:46-47
La Sanidad Interior es la resultante de estas tres obras de gracia, que el Señor hace en nuestras vidas; tanto la liberación, como el perdón y la consolación, están estrechamente unidas para tal fin.
Ver:      Isaías 42:6-7
En ocasiones Dios comienza consolando y luego libera, en otras, quizás en la mayoría es necesario primero la liberación, la que se produce a través del entendimiento y la aceptación de su palabra.
Aquí no hablamos de expulsión de demonios, sino más bien de la “liberación” de “prisiones espirituales” en las cuales Satanás ha mantenido “preso” al hombre a lo largo de toda su vida. Este siniestro ser jamás abrirá voluntariamente las puertas de la cárcel, por lo que el hombre necesita la ayuda divina.
Ver:      2ª Timoteo 2:24-26
               Lucas 13:16
La gloriosa manifestación de Dios en Jesucristo tal como hemos visto en los pasajes bíblicos, conlleva el divino propósito de rescatar al hombre del poder del maligno, y hacer resplandecer sobre él la luz de su conocimiento.

La necesidad de Liberación
Prisiones
Salmo                 107:10-16           lenguaje doble referencia
                116:1-16              tu haz roto mis prisiones
                142:1-7                                saca mi alma de la cárcel
Vemos en Salmo 116 como el salmista describe sus sentimientos de angustia, su temor a la cercanía del sepulcro. Salmo 116:1-16.
La aflicción de espíritu y el temor habían hecho presa el alma del salmista.
El temor a la muerte es sin duda una de las primeras cadenas que Cristo nuestro Señor ha roto en los creyentes. Hebreos 2:14
En ocasiones temporalmente, aún los cristianos podemos sentirnos oprimidos o presos de diversas circunstancias; también podemos ser agobiados por “sentimientos destructivos” como la amargura, el rencor, envidias, celos, etc. o quizás, caer presos de la avaricia, la vanagloria. En estos casos, debemos, con la ayuda de la palabra de Dios, reconocer cuanto antes nuestra condición y volver a la libertad completa. La “gloriosa libertad de los hijos de Dios” como la llama San Pablo en Romanos 8:21.
 
Prisiones espirituales
El temor a la muerte                        es prisión
El rencor                                                 es prisión
La amargura de espíritu                es prisión
El pecado                                              es prisión
La envidia                                              es prisión
Los celos                                                es prisión
Los vicios                                               es prisión
Toda vez que nos vemos atrapados por una situación que no podemos controlar, debemos acudir al Señor para ser libres y recuperar el gozo de la salvación.

Cadenas Rotas”
Hechos 16:26-27          Lenguaje de doble referencia
                                               “las cadenas de todos se soltaron”

Reflexiones finales
Para los creyentes, la “Sanidad Interior” depende en gran medida de la sinceridad, el arrepentimiento, la fe y por supuesto la acción.
Hay algunas cosas importantes que debemos tener en cuenta, para que la obra amorosa de Dios sea una realidad en nuestras vidas.
* No debemos victimizarnos, y echarle la culpa siempre a los demás , o a las circunstancias “injustas” que nos tocan vivir.
* La falta de objetividad con respecto a nosotros mismos, suele ser un tropiezo serio para avanzar en el tema.
* Aconsejamos leer y releer, las palabras de Dios que nos declaran el deseo de nuestro Señor que vivamos una vida en completa libertad y confianza en nosotros mismos y fundamentalmente en sus eternas promesas.
* Es bueno hablar al respecto con otras personas que busquen la misma bendición. Podemos leer algún buen libro y por supuesto y sobre todo ORAR. Santiago 5:13 y Salmo 147:3.

El ejemplo de José    Génesis 41:50-51

Manasés            = “el que hace olvidar”                              la forma de olvido
Efraín                  = “el que hace fructificar                          es la consolación

Nuestra mente ha sido creada para “guardar”, “retener” y “archivar” recuerdos e imágenes, mejor y más eficientemente que la mejor computadora; por esa razón debemos vigilar racionalmente lo que guardamos y desechar rápidamente lo que perjudica la salud emocional. Tenemos esa capacidad de discernimiento y podemos y debemos practicarlo. 2ª Timoteo 2:23-24
“El pasado doloroso”
Cuando tenemos una puerta “abierta” que nos conecta permanentemente con un pasado doloroso, “vivimos” con ese pasado y si no renunciamos a el, no tendremos presente ni futuro.
La bolsita de huesos →   ilustración

“Cómo nuestro “pasado” puede condicionar nuestro “futuro
Si no dejamos a Dios hacer su obra sanadora en nosotros, podemos ser víctimas de nuestro pasado. Todo lo que hemos vivido antes, será un factor determinante en nuestra vida.
Si no permitimos que el Señor nos sane, lo pasado será como una muleta a la que estamos acostumbrados, en la cual nos seguimos apoyando. ¡Será la excusa para seguir cojeando!
¡...oímos decir! Yo soy así porque soy el fruto de la vida que me dieron… o, soy así porque trabajo en un medio muy duro… o, porque me crié solo y sufrí mucho.
Hay muchas “razones” valederas para ser “como somos” pero no deben convertirse en una “excusa”, y ¡mucho menos! cuando tenemos al alcance la posibilidad de cambiar por completo nuestra vida presente y asegurar nuestro futuro eterno.

El poder de la mente
Nuestra mente puede renovarse = cambiar
Pablo dice: Romanos 12:2
Nos habla de transformación y renovación (nueva vida)
Efesios 4:21-23
Dios ha dado a nuestra mente carnal, una nueva vida y ha puesto en ella sus mandamientos. Jeremías 31:33 y 34
La mente es la parte más activa en la estructura del alma, la renovación de la mente es el principio de la Sanidad Interior. Para el ser humano, el olvido es casi imposible, debemos orar a Dios y dejar que el “Consolador” el Espíritu Santo, haga su obra de restauración, lo que traerá paz y descanso a nuestras almas.
No permitamos que el pasado siga ejerciendo dominio sobre nuestro presente, cerremos las puertas espirituales que dejamos abiertas por temor o desconocimiento. Borremos definitivamente todo lo que perjudica nuestra salud mental y comencemos a escribir, una nueva historia.
Leer Filipenses 4:7-9

Jesús ha sido la única persona que ha vivido en este mundo
de un modo perfectamente sano y normal;
él conoció al hombre en el nivel más profundo, así que
deberíamos esperar que sus verdades, sus enseñanzas,
contengan las verdades psicológicas más penetrantes.
Tomado del libro; “Sanidad para los traumas emocionales”

Pastora: Ofelia Manzur de Guajardo