Tema central: Viviendo en el Espíritu
Éste es uno de los capítulos más amados de la Biblia.
El capítulo
comienza con una declaración que llena de gozo y gratitud a “todo aquel”
que habiendo creído en Cristo como Salvador es ahora parte de Él.
En Cristo tenemos
no solamente el perdón de nuestros pecados, sino también se nos imparte (se nos
da – se nos hace parte) una nueva vida; por medio del Espíritu Santo.
Dios hace
nacer dentro de cada uno de nosotros, una criatura nueva, que será alimentada
y guiada por el Espiritu de Dios que mora en nosotros, a este acto
maravilloso se lo denomina: nuevo nacimiento. Lea S. Jn 3:1-6.
Todos quienes
hemos creído sinceramente en nuestro Señor Jesucristo, hemos tenido la
experiencia, ya sea que estemos conscientes de ello o no; tampoco un niño
tiene conciencia del momento en el cual es concebido en el vientre de su madre;
este acto silencioso e invisible a los ojos, es una de las grandes maravillas
con las que Dios nos muestra su eterno poder y divinidad.
Así también
nosotros vamos tomando conciencia de esta nueva criatura a medida que este
crece y se desarrolla dentro de nosotros, ocupando más y más nuestro ser.
La
declaración del vero 1 “ahora pues”, la expresión marca el tiempo en que
la bendición se hace efectiva, la muerte de Cristo nos ha hecho libres de toda
condenación. Lea vs. 1-2.
Finalmente,
Dios condenó al pecado en el cuerpo de carne de su propio hijo, de esta
manera la exigencia de Dios con respecto al pecado quedó satisfecha.
Responda:
Lea nuevamente San Juan 3: 1-6.
De cierto, de cierto te digo que el que no ………………………………………………… no puede ver el………………………………………………………………………
De cierto, de cierto te digo, que el que no ………………………………………………………. de …………………………………………… y del …………………………………………………… no puede …………………….. en el
reino de Dios.
El agua al que hace referencia aquí es el agua del bautismo.
Los que están en Cristo, no son condenados, porque
Él ya fue condenado en lugar de ellos, no se les castiga porque Él ya fue
castigado en su lugar.
Ahora, somos libres del “poder” que ejerce el pecado
en la naturaleza humana; esto no quiere decir que la carne este “sometida”
a nuestra vida, por el contrario, ella siempre pretenderá tomar el control,
pero el Espíritu que mora en nosotros nos ayudará a estar alerta y no
obedecerla ni volver a vivir de acuerdo a sus exigencias que conducen a la
muerte.
Lea v. 12.
Así que hermanos, deudores somos no a la
…………………………………………………….. para que vivamos …………………………………………………..
v. 13 porque si vivís conforme a la
carne………………………………………………………….. pero si hacéis morir las obras de la carne
…………………………………………………….
Pastora Ofelia Manzur de Guajardo