El trigo y la cizaña: Mateo 13: 24-30
A pesar de la tenaz oposición del
maligno, Dios en su “obrar secreto” hace que su semilla, nazca,
crezca, lleve fruto y se multiplique. Recuerda Eclesiastés 11:5.
Cizaña: gramínea anual que
se “parece mucho” al trigo, hasta que desarrolla la espiga. Su harina es
venenosa y puede causar la muerte en animales y personas.
Las parábolas nos muestran
aspectos diferentes y muchas veces desconcertantes acerca del desarrollo
extensión y crecimiento del Reino de los Cielos en la presente era, llamada “la
era de la iglesia”.
En la presente parábola que es explicada
por el Señor, se nos revela que el que sembró la buena semilla “en su campo”
(mundo) es el Hijo del hombre, y se añaden conceptos acerca del “misterio”
de la maldad del mundo.
La escritura declara que el mundo
le pertenece a quien lo creó, Salmo 24 y que también entregó a su hijo para que el
mundo sea salvo por Él.
No obstante, como Satanás opera
en el mundo, el resultado es: maldad, oscuridad, confusión, etc. 1º de Juan
5:19.
El Señor sabía muy bien que hasta
el fin de los tiempos, su evangelio, sería rechazado por gran parte del mundo,
y también conocía el riesgo y el peligro que esto significa para los hijos
del reino , sin embargo y quizás por esta misma razón hizo la revelación
más gloriosa y reveladora, que mantiene la fe de todos los que le hemos
rendido nuestras vidas. Mt.16:18.
Frente a las teorías heréticas de
los falsamente llamados sabios,
que sostienen que si Dios es el creador de todas las cosas visibles e
invisibles es por ende, el creador del bien y del mal, a eso respondemos:
Nuestro Dios no ha creado ninguna
forma de maldad, ni tampoco es quien la permite. El mal es la ausencia del
bien, como la oscuridad es la ausencia de la luz. La luz vino al mundo pero los
hombres amaron mas las tinieblas que la luz.
El Señor advirtió a sus
discípulos acerca del crecimiento de la maldad. Mt. 24:12.
Esta parábola revela la
coexistencia del bien y el mal hasta el tiempo del fin, y el definitivo establecimiento
del reino de nuestro Padre.
Citas:
Lc. 12:32-34
Stg. 2:5
2P. 1:11
Ap. 11:15
Cuestionario
1.
En esta parábola ¿quién siembra la semilla?
2.
¿Qué es el campo?
3.
Qué representa la cizaña?
4.
¿Se puede erradicar el mal de este mundo?
5.
¿Cuándo, finalmente el “mal” será quitado?
6.
¿Quiénes recogerán el trigo?
7.
Exprese algún pensamiento con respecto al tema.
Pastora Ofelia Manzur de Guajardo